Cada 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que nos recuerda que el bienestar emocional es tan importante como el físico. En el caso de las personas mayores, cuidar la mente y las emociones es esencial para mantener una buena calidad de vida y disfrutar plenamente de esta etapa.
A lo largo de los años, las experiencias vividas, los cambios personales y la pérdida de seres queridos pueden afectar al estado emocional de las personas mayores. Por eso, es fundamental prestar atención a su salud mental, fomentar la escucha, el acompañamiento y el contacto social. No se trata solo de detectar problemas, sino de prevenirlos, ofreciendo entornos que promuevan la tranquilidad, la confianza y la alegría de vivir.
En Ovida lo sabemos bien. Por eso, trabajamos cada día para ofrecer un entorno en el que nuestros residentes se sientan comprendidos, acompañados y activos. Promovemos actividades que estimulan la mente, espacios para compartir experiencias y momentos de conversación que fortalecen los lazos y ayudan a expresar emociones.
La socialización, la rutina, el ejercicio adaptado y una alimentación equilibrada también son piezas clave para mantener el equilibrio mental. Pero, sobre todo, lo es sentirse escuchado y querido.
Cuidar la salud mental en la tercera edad significa cuidar el bienestar completo de la persona. En Ovida lo hacemos desde la cercanía, la empatía y el respeto, entendiendo que cada historia, cada emoción y cada gesto cuentan.
Hoy, en el Día Mundial de la Salud Mental, recordamos que cuidar la mente es cuidar la vida. Y en Ovida, ese cuidado es parte de nuestro compromiso diario.


